Los modelos nuevos han ido entrando cada vez más detallados, y eso tiene un precio que no se ve hasta que alguien intenta jugar en una máquina normal. Así que toca lo que hace cualquier juego: poder bajar la calidad.

Ahora hay tres niveles —baja, media y alta— en Ajustes › General.

Cómo funciona

Se aplican al reiniciar el juego, y el ajuste vive en tu ordenador, no en tu cuenta. Eso importa más de lo que parece: el mismo piloto puede entrar desde un portátil flojo cuando está fuera y desde su torre cuando está en casa, sin tener que cambiar nada ni pelearse consigo mismo.

Por defecto se entra en media, que es donde está el punto dulce. En pleno combate una nave enemiga ocupa una porción pequeña de la pantalla, y ahí los tres niveles se ven prácticamente igual. La diferencia se aprecia en el hangar, con el casco a un palmo de la cámara. Quien quiera el máximo lo tiene a un clic.

Lo que no baja nunca

Bajar la calidad no toca los cielos ni la interfaz, y es a propósito:

  • Los cielos de sector son panorámicas de 360°. Aunque mires a un solo punto, estás viendo una porción muy pequeña de una imagen enorme, así que reducirla se nota inmediatamente en forma de banda y de grano. Se quedan como estaban en los tres niveles.
  • La interfaz se dibuja a su tamaño exacto: los iconos, los marcos y los números del HUD se ven igual de nítidos aunque juegues en baja. Un panel borroso no ahorra nada y molesta todo el rato.

Lo que sí se ajusta son los cascos, las rocas, los proyectiles y los efectos — justo lo que en vuelo ves de lejos y en movimiento.

En resumen

Si el juego te iba bien, no tienes que hacer nada: media es lo que ya estabas viendo, y ahora pide bastante menos a la tarjeta gráfica. Si te iba justo, baja tiene margen de sobra. Y si tu equipo va sobrado, alta pone el detalle completo en el hangar, que es donde se disfruta.