Las naves ya se veían bien de lejos. De cerca, en cambio, había piezas que sólo estaban insinuadas: una torreta que era un bulto, una antena que era una línea, un panel que se adivinaba. Eso se acabó.

Qué está rehecho

Las veinte naves de vuelo —las cinco clases de cada facción, más los diseños Vanguardia y Sombra que vende la tienda—, las dos estaciones y las dos nodrizas. Veinticuatro piezas en total, con el detalle del casco al completo: torretas que se leen como torretas, escotillas, mástiles, pasarelas.

Donde más se nota es atracando. La estación es lo único del sector que se ve a pocos metros, y ahora aguanta esa distancia. En el hangar, con la nave delante, pasa lo mismo.

Y pesa menos, no más

Lo esperable sería que más detalle significara una descarga mayor. Ha salido al revés: la 1.0.4 ocupa menos que la 1.0.3, con toda la flota nueva dentro. Al repasar lo que viajaba en el instalador había material que ya no hacía falta —cascos que la tienda dejó de vender en agosto, y versiones de textura de modelos que ya no existen—, y se ha quedado fuera.

También se han corregido los cascos Umbral, los que sólo se consiguen ganando una Anomalía: le pedían a la tarjeta gráfica mucho más de lo que les toca. Ya no. Si juegas en un equipo justo, es un alivio que se nota.

Y hay un arreglo que se ve en todas las naves: dejan de centellear cuando las miras de lejos. Antes, un casco a distancia de combate parpadeaba al moverse; ahora se ve firme. Es el cambio que más nota quien pelea a media distancia, que es casi todo el mundo.

Los tres niveles de textura siguen ahí

En Ajustes › Gráficos siguen estando las tres calidades, y siguen funcionando igual: alta, media y baja son juegos de textura distintos que ya viajan dentro del juego, así que cambiar de nivel no descarga nada. Si tu equipo va justo, bajar a media reparte casi tres veces menos trabajo a la tarjeta gráfica; en baja, casi nueve veces menos.

Los cascos nuevos están en los tres niveles. No hay ninguna nave que se quede sin su versión ligera.