Los dos juegos de cascos de la tienda —Vanguardia para la Coalición y Sombra para Axios— se han rehecho enteros. Las cinco clases de cada bando, del caza al crucero, salen con una nave distinta a la que tenían.

Lo que ves

Vanguardia vuela acero claro con los perfiles encendidos en azul: líneas limpias, cabina marcada y la silueta que se espera de una flota regular. Sombra va por el lado contrario, con el casco en blanco hueso y los glifos ardiendo en rojo por las junturas. Puestas la una al lado de la otra no hay que leer el nombre para saber de quién es cada una.

La escalera entre clases se nota más que antes: el caza es una cuña de un solo asiento, la cañonera crece a lo ancho, la corbeta y la fragata alargan el casco, y el crucero cruza el hangar entero.

Lo que no cambia

Un diseño nunca ha tocado, ni toca, cómo se juega. La vida, la armadura, la evasión, las ranuras de arma y el tamaño al que te disparan los pone la clase de la nave, no su casco. Un Caza Sombra y un Caza Vanguardia pelean exactamente igual.

Tampoco cambian el precio, el nombre ni el orden en la tienda:

Ranuras de arma
Caza 3
Cañonera 4
Corbeta 6
Fragata 6
Crucero 8

Si ya tenías uno comprado

No pierdes nada y no tienes que hacer nada. El diseño que ya estuviera en tu cuenta sigue ahí, con su nombre de siempre, y la próxima vez que entres lo verás con el casco nuevo — puesto, si es el que llevabas equipado. Tampoco hace falta volver a comprarlo ni a equiparlo.

Es el mejor momento para verlos: la nave del centro de tu hangar es la tuya, así que basta con atracar y probar diseños para ver cómo te queda cada uno antes de salir.