El juego tenía naves, estructuras y torres. Ahora tiene un animal.

El Leviatán aparece en uno de los cuatro mapas en disputa, lo cruza en quince minutos de punta a punta y salta a otro. No pertenece a ningún sector: va de paso, y si nadie lo detiene sigue su camino.

No persigue, pero no olvida

Es pacífico: solo responde a quien le ataca. Y cuando responde, no cambia de rumbo — sigue su travesía escupiendo ácido hacia atrás si hace falta.

Pero no se le olvida. Quien le pega queda marcado, y sigue marcado aunque se aleje diez kilómetros y vuelva media hora después. La marca solo se pierde saltando de mapa — el suyo o el tuyo. Dispararle desde lejos y esconderse hasta que se le pase no es una estrategia: es una forma lenta de acabar en su punto de mira igualmente.

Hay que llevar una nave que aguante

Su escupitajo de ácido llega a 2.000 unidades, más lejos que el cañón más largo del juego. No se le puede sacar de rango.

Y elige a quién dispara con una regla que cambia cómo se pelea: normalmente va al más cercano, pero si hay una nave pesada a menos de 800 unidades, ignora a los cazas y se centra en ella.

Eso reparte papeles. Sin una pesada que aguante el fuego, los cazas no duran; con una delante, pueden entrar a hacer daño. Es una pelea de grupo con oficios repartidos.

Y cuidado por detrás: cada doce segundos puede dar un coletazo que hace daño en área. La animación lo anuncia —carga la cola arriba antes de bajarla— y hay casi un segundo para apartarse.

El reparto es por daño

Tiene 40.000 de casco y no se cura: el daño que le hagas se queda hecho aunque lo dejes en paz. Y como conserva las heridas al saltar de mapa, se le puede desgastar entre varios grupos a lo largo de la tarde.

Al caer reparte según lo que aportó cada uno:

Elisium 100
Nexite 30.000
Cuasicristal 4.000
Fragmento de energía 3.000

El Elisium pide haber aportado al menos un 5 % del daño; el resto lo cobra todo el que participara, aunque fuera poco.

Si nadie lo mata, tras ocho saltos se retira a descansar y vuelve cuatro horas después con el casco lleno. Cuando va a volver, avisa cinco minutos antes: tiempo justo para llamar a los tuyos y llegar.

Cada facción, su propia base

La Coalición atraca ahora en un anillo orbital azul y Axios en una estrella carmesí. Son dos estaciones distintas, con su silueta y su color, así que se ve de un vistazo en qué lado del frente estás.

Mejorar armas ahora cuesta de verdad

Un aviso, porque afecta a lo que ya tienes guardado: el material sube mucho de precio.

Hasta ahora el Cuasicristal y el Fragmento de energía se conseguían tan rápido que no eran ningún freno: una hora de romper rocas daba para subir un arma entera al máximo, y toda la progresión dependía del Nexite. Ahora es al revés. Un arma al nivel 10 cuesta unas 48 horas de material, y a cambio el Nexite sube un 50 % en Custodios e incursiones.

Lo que ya subiste se queda como está. El cambio solo afecta a las mejoras futuras.